The Room Club no quería ser solo un espacio para eventos. Quería convertirse en una experiencia.
Un lugar donde cada celebración se diseñara a medida, con una identidad propia y una forma distinta de entender los eventos: menos estándar, más memorables. El reto era construir una marca desde cero capaz de transmitir esa diferencia desde el primer contacto, conectar con su público y empezar a generar movimiento desde el lanzamiento.


Diseñando una marca para destacar
Trabajamos la estrategia, la identidad visual, el contenido, las redes sociales y la web para dar forma a una marca con presencia, personalidad y dirección.
Construimos un universo visual y verbal pensado para posicionar The Room Club como un espacio flexible, aspiracional y preparado para crear experiencias únicas.



Desde el inicio, cada pieza se planteó con un objetivo claro: hacer que la marca destacara.
En pocas semanas, The Room Club superó los 2.300 seguidores y empezó a llenar fechas con reservas, convirtiendo el lanzamiento en el primer paso de una marca que ya está generando atención, comunidad y negocio.


